A horas de las elecciones legislativas, el clima dentro de La Libertad Avanza se volvió explosivo. En medio de rumores de desplazamientos y fracturas internas, el principal operador bonaerense del espacio LLA, Sebastián Pareja, lanzó una advertencia directa al Gobierno nacional: “Tenemos tres diputados nacionales y 300 concejales, a nosotros no nos pueden tocar”.
La frase retumbó con fuerza en los pasillos de Balcarce 50 (la casa rosada) y dejó al descubierto la tensión que atraviesa al oficialismo libertario. Pareja, uno de los armadores más cercanos al círculo de poder libertario, habría reaccionado ante versiones que indican que podría ser desplazado de su rol después de los comicios del domingo. Claramente no le cayó en gracia.
El conflicto se agrava por las crecientes diferencias con «El jefe» Karina Milei, quien —según propios trascendidos— comenzó a desconfiar de su hombre fuerte en la provincia y evalúa quitarle el control del armado bonaerense. La relación se habría deteriorado luego de fuertes discusiones internas y sospechas sobre maniobras en la última campaña legislativa.
Las disputas entre los referentes libertarios exponen un escenario de máxima tensión en la fuerza gobernante, justo cuando el oficialismo intenta proyectar unidad de cara al cierre electoral.
En el conurbano sur, el armado político impulsado por Sebastián Pareja comienza a mostrar señales de tensión y descoordinación dentro de los concejos deliberantes. En distritos como Berazategui, Quilmes y Florencio Varela, los bloques de La Libertad Avanza enfrentan divisiones internas y dificultades para sostener una línea política unificada, mientras algunos ediles se distancian del esquema que responde directamente al referente libertario bonaerense.
En Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora y La Plata la situación no es muy distinta: el espacio intenta consolidar presencia territorial, pero las diferencias entre sectores alineados con Pareja y los grupos locales generan roces que complican la construcción institucional. Aun así, el dirigente mantiene su influencia como nexo clave entre los concejales y la conducción política nacional, en el medio de un clima de creciente disputa por el control político del espacio libertario.
La advertencia de Pareja no pasó inadvertida y marcó un antes y un después dentro del movimiento.




