En la fiesta litúrgica de San Cayetano, patrono del pan, la paz y el trabajo, la Diócesis de Quilmes difundió un mensaje de fuerte tono social a través del Departamento de Pastoral Social, el Departamento de Justicia y Paz y la Vicaría de la Solidaridad, en el que cuestionó el proyecto de ley que promueve la «inviolabilidad de la propiedad privada» y advirtió sobre el impacto de las políticas económicas en los sectores más postergados.
El documento, fechado el 6 de agosto en el marco de los 50 años de la diócesis, sostiene que la iniciativa legislativa equivale, en los hechos, a habilitar «la puesta en venta de nuestra Patria», y llama a defender la integridad de la tierra como fuente de trabajo para pequeños productores, familias campesinas y comunidades de pueblos originarios.
Un diagnóstico social crítico
El texto describe un escenario de creciente empobrecimiento: pérdida de empleo formal, extensión del pluriempleo, endeudamiento de familias, dificultades para llegar a fin de mes y desatención hacia jubilados, enfermos y personas con discapacidad. Según el mensaje, estas problemáticas se profundizan bajo políticas que dicen «resolver la macro» mientras agravan el sufrimiento cotidiano «de la micro».
Para respaldar su planteo, la diócesis retomó una reflexión del papa León XIV en Magnifica Humanitas, donde se señala que el trabajo excede lo estrictamente económico y constituye también un espacio de expresión, vínculo y aporte comunitario.

Memoria de los mártires riojanos
El mensaje se enmarca además en el 50° aniversario del asesinato de los sacerdotes y laicos riojanos Enrique Angelelli (mencionado como «Enrique»), Wenceslao Pedernera, Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, a quienes se invocó junto a San Cayetano para pedir fuerzas «para luchar por la vida y la dignidad de nuestro pueblo».
También se recuperó la consigna «Tierra, Techo y Trabajo son derechos sagrados», asociada al papa Francisco, y se citó el Salmo 42 para dar cuenta del padecimiento social: «Mis lágrimas son mi pan noche y día».
Cierre con llamado a la organización
El comunicado concluye convocando a «seguir andando y luchando con organización y esperanza», en sintonía con el legado del obispo Jorge Novak, fundador de la diócesis, cuyo compromiso con los trabajadores fue reivindicado expresamente en el texto en este año en que Quilmes celebra sus cincuenta años como diócesis.




