La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner continuará internada durante las celebraciones de Año Nuevo tras una operación de urgencia por una apendicitis complicada con peritonitis localizada, que la obligó a ingresar al Sanatorio Otamendi el 20 de diciembre pasado, según el último parte médico oficial.
Desde el centro de salud se informó que la recuperación de Cristina Kirchner está siendo lenta debido a un íleo posoperatorio (parálisis temporal del intestino), por lo que su cuadro no ha evolucionado como se esperaba y la exmandataria de 72 años permanece con drenaje peritoneal y tratamiento antibiótico endovenoso sin fecha definida de alta.
Entorno político y seguidores de la líder peronista critican con dureza a la Justicia por la demora en autorizar su traslado al centro de salud desde su domicilio, argumentando que la falta de una respuesta más rápida pudo haber permitido anticipar la intervención médica y evitar la evolución de la emergencia a un cuadro más complejo. Estas voces sostienen que la burocracia judicial convirtió un cuadro tratable en una situación más grave de la que ahora debe recuperarse con cuidado médico intensivo.




