El nuevo encuentro del Consejo del Salario volvió a terminar sin avances. Empresarios, sindicatos y representantes del Gobierno no lograron acercar posiciones para actualizar el Salario Mínimo, Vital y Móvil, que permanece en $322.000, una cifra que ya no cubre la Canasta Básica Total de octubre, estimada en $392.815. Ante esta nueva falta de acuerdo, la administración nacional se dispone otra vez a definir el nuevo piso salarial mediante un decreto.
Los gremios insistieron en la necesidad de un incremento que acompañe la inflación y permita recuperar parte del poder adquisitivo perdido. La CGT propuso llevar el salario mínimo a $512.000 en noviembre y avanzar con aumentos que alcanzarían los $553.000 en abril de 2026. La CTA Autónoma recordó que, en abril, las tres centrales habían coincidido en que el monto debía ubicarse en $644.000, cifra que hoy, ajustada, rondaría los $736.000. Por eso reclamaron un reajuste que se acerque al costo de la canasta básica.
La contrapropuesta de las cámaras empresariales fue considerablemente menor: plantearon un pasaje a $326.000 en noviembre y un recorrido que finalizaría en $349.000 en abril, lo que implicaría un incremento total de apenas $27.000 en medio año, muy por debajo de la evolución de precios y también de la Canasta Básica Alimentaria.
Tras un cuarto intermedio y sin señales de acercamiento, la Secretaría de Trabajo puso fin a la negociación y comunicó que el Poder Ejecutivo volverá a establecer el nuevo monto por decreto, como ya ocurrió en todas las instancias convocadas desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
Las centrales sindicales volvieron a cuestionar que las reuniones se mantengan en modalidad virtual y recordaron que las CTA incluso llevaron ese reclamo a la Justicia. Sostienen que este esquema permitió que predominen las posturas empresariales sin mejorar de manera efectiva el salario mínimo. Hugo “Cachorro” Godoy, secretario general de la CTA Autónoma, acusó al Gobierno de alinearse nuevamente con las principales entidades patronales e impedir una recomposición real. Señaló que su central había propuesto partir de los $736.000 y aplicar subas con revisión trimestral, pero que el resultado final “profundiza el deterioro del SMVM y del ingreso de los trabajadores y trabajadoras”.




