Según el informe “Análisis de las importaciones de bienes de consumo por actividad y empresa” del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre enero y septiembre de 2025 las importaciones de bienes de consumo alcanzaron un nivel récord histórico y crecieron muy por encima del desempeño de la industria nacional.
Las importaciones de bienes de consumo llegaron a 8.376 millones de dólares, el valor más alto desde que existen registros comparables (2004). Este monto representa un incremento del 25,3% respecto del anterior récord de 2018 y un salto del 45,7% frente al mismo período de 2023.
El informe de CEPA señala que el proceso no solo implicó un aumento del volumen importado, sino también un fuerte ingreso de nuevas empresas al universo importador: en total, 9.325 firmas adicionales comenzaron a importar bienes de consumo, lo que implica un crecimiento del 70% respecto de 2023.
Los rubros con mayores aumentos
Cinco sectores explican casi la mitad del crecimiento:
Electrodomésticos, baterías y lámparas: +217,7% vs 2023
Motos, bicicletas y otros equipos de transporte: +69,3%
Prendas de vestir: +99,2%
Productos alimenticios: +49,4%
Marroquinería: +21,3%
En todos los casos, el salto importador contrasta con una caída o estancamiento de la producción local correspondiente.
Quiénes lideran las importaciones
El estudio del CEPA revela un cambio significativo en la composición empresaria de las compras al exterior:
En electrodomésticos, PILISAR S.A. lidera con el 14% del total, seguida por Visuar, Frávega y Whirlpool.
En motos y equipos de transporte, Honda encabeza con el 18%, seguida por Gilera y La Emilia.
En prendas de vestir, Zara (TAC Argentina) y Adidas se reparten el podio junto a Puma.
En productos alimenticios, Nestlé es el principal importador, seguida por Tropical y Quickfood.
En marroquinería, Adidas encabeza con un salto del 392% frente a 2023.
El informe también detalla que grandes cadenas de supermercados (como Carrefour, Cencosud y Día) comenzaron a importar masivamente productos que anteriormente compraban a proveedores nacionales.
Retroceso de los insumos para la industria
Mientras los bienes de consumo crecen, los insumos clave para la producción local muestran una fuerte retracción.
Las importaciones de bienes intermedios cayeron 18,3%
Las de piezas y accesorios para bienes de capital, 5,7%
Al mismo tiempo, varios sectores manufactureros se contrajeron:
Equipos electrónicos: –25,7%
Textil: –18,9%
Curtido y marroquinería: –26,8%
Panificados, frutas y conservas: entre –4% y –5,5%
Esto evidencia, según CEPA, un proceso de “reemplazo directo de producción local por productos importados”.
Supermercados, alimentos y un fenómeno transversal
El relevamiento muestra incrementos exponenciales en categorías de consumo diario como panificados, conservas, pescados, golosinas y lácteos. Muchos de estos rubros exhiben subas de importación superiores al 300%, 600% e incluso 4.000%, impactando directamente en la actividad de pymes alimentarias.
Empresas como Coto, Carrefour, Mondelez, Ferrero, Bavosi, Villares, Arcor y Swift aparecen entre los principales compradores externos.
Impacto en el empleo y en la estructura productiva
El estudio advierte que, en varios sectores, la apertura importadora está acompañada por suspensiones, cierres de plantas y caída en la demanda de insumos nacionales.
El caso más citado es el del calzado y la indumentaria deportiva: Adidas habría ingresado 8 millones de pares terminados, según fuentes sectoriales citadas por CEPA, modificando de raíz el esquema de producción local.
En el sector de motos, el Decreto 513/25 redujo aranceles a motos completas, lo que impulsó importaciones de unidades listas para usar y desincentivó el ensamblaje nacional, derivando en el cierre de plantas y despidos.
Un cambio de modelo
El CEPA concluye que la dinámica actual implica una reconfiguración del entramado productivo, caracterizada por aumento acelerado de importaciones finales, caída del peso de los insumos industriales, irrupción de miles de nuevos importadores, y retroceso de los sectores manufactureros afectados por la competencia externa.




