A pesar del bono extraordinario anunciado por el Gobierno nacional, efectivos de distintas fuerzas de seguridad federales llevaron adelante una protesta en reclamo de mejoras salariales y condiciones laborales, en una manifestación inédita que expuso el malestar interno en el sector.
La movilización reunió a integrantes de al menos cinco fuerzas, quienes se concentraron para exigir una recomposición de sus ingresos frente a la pérdida del poder adquisitivo y cuestionaron que las medidas oficiales resultan insuficientes.
El reclamo se dio luego de que el Ejecutivo oficializara un bono de $40.000 por única vez, acompañado de sumas adicionales que pueden alcanzar hasta $300.000 según el rango jerárquico. Sin embargo, el refuerzo es de carácter no remunerativo y no se incorpora al salario básico, lo que generó fuertes críticas dentro de las fuerzas. 
En ese contexto, uno de los testimonios que reflejó la situación fue el de Miguel Ángel Montiel, cabo de la Policía Federal, quien expresó: “No puede ser que las Fuerzas del Estado estén en esta situación”. Además, agregó: “Es increíble la denigración. Tengo 9 años de servicio y mi salario es de $800 mil. Es aberrante. Tenemos que estar haciendo changas”.
La protesta también incluyó reclamos por el deterioro de la obra social y las condiciones generales de trabajo, en un escenario de creciente tensión y organización a través de redes sociales.
De esta manera, el conflicto pone en evidencia una problemática estructural en las fuerzas de seguridad, donde, pese a los intentos oficiales de descomprimir la situación con bonos y sumas extraordinarias, persiste el reclamo por salarios dignos y una recomposición integral.




