Las principales distribuidoras de gas del Área Metropolitana de Buenos Aires, Metrogas y Naturgy, volvieron a restringir el suministro de Gas Natural Comprimido (GNC) ante el avance de un nuevo frente polar que, según se informó, constituye el cuarto pico de frío extremo del año. La medida, dispuesta este fin de semana, suspende «hasta nuevo aviso» el suministro interrumpible en surtidores e industrias.
Por qué se restringe el GNC
El faltante no responde a un problema de escasez de combustible en sí, sino al funcionamiento del sistema de prioridades del transporte de gas. El sistema nacional de despacho establece un orden que ubica a los hogares, hospitales y escuelas por delante del resto de los usuarios, mientras que las estaciones de servicio y los establecimientos industriales quedan en los últimos lugares de esa escala, por lo que son los primeros en sufrir cortes cada vez que la red opera al límite de su capacidad.
Las distribuidoras suspendieron el suministro «interrumpible» para priorizar el consumo en los hogares ante la persistente ola polar en el AMBA y la Costa, y la restricción también repercutió en sectores productivos: en industrias muy dependientes del gas, como los establecimientos ladrilleros, se debió aplicar un recorte del 30% en el consumo habitual.
Cómo funciona la medida
Las estaciones alcanzadas pueden seguir despachando gas dentro del volumen establecido en sus contratos firmes, pero el segmento interrumpible queda suspendido hasta que se normalice la situación. Quienes superen el cupo autorizado se exponen a sanciones: la normativa prevé una multa equivalente al valor de un litro de nafta súper por cada metro cúbico excedido.
Según explicaron especialistas del sector, el fenómeno tiene además una explicación técnica ligada al frío: las bajas temperaturas provocan que las moléculas del gas se contraigan, reduzcan su velocidad de transporte y disminuya la presión en los gasoductos, algo que no se resuelve solo con mayor inyección de gas al sistema.
Un problema que se repite en el año
Esta no es la primera vez que ocurre en 2026. Las restricciones ya se habían aplicado en abril, mayo y junio, coincidiendo con distintas olas de frío. En aquella oportunidad, el presidente de la Cámara Argentina de Expendedores de GNC explicó que en el AMBA hay cerca de 800 estaciones y que el 98% cuenta con contrato firme, lo que limita el alcance de los cortes, aunque el impacto se sintió con más fuerza en zonas con mayor proporción de contratos interrumpibles, como La Plata.
Como medida de fondo, en abril el Gobierno había avanzado con cambios regulatorios: mediante la Resolución 409/2026 del ENARGAS, el regulador instruyó a las licenciatarias a celebrar nuevos contratos de transporte de gas o adecuar los existentes, con vigencia mínima hasta abril de 2028, en el marco de la emergencia energética vigente. También se apunta al refuerzo de la oferta mediante barcos de importación: el gas debe atravesar un proceso de regasificación en la planta de Zárate antes de incorporarse al sistema, lo que podría demandar entre una semana y diez días desde su llegada.




