El presidente Javier Milei encabezó este lunes una reunión con su renovado Gabinete en el Salón Eva Perón de Casa Rosada, en lo que fue interpretado como el relanzamiento político de su gestión. La foto grupal en el Salón de los Bustos, con las nuevas incorporaciones al frente, buscó mostrar cohesión tras semanas marcadas por internas, rosca política y movimientos acelerados en el corazón del Poder Ejecutivo.
El cambio más significativo fue la llegada de Manuel Adorni como jefe de Gabinete, en reemplazo de Guillermo Francos. La decisión fue leída como un giro hacia una conducción más centralizada en la comunicación presidencial, aunque algunos sectores dentro del oficialismo advierten sobre la falta de experiencia en gestión del exvocero y su estilo confrontativo. La salida de Francos, hasta ahora figura clave en la relación con los gobernadores, deja abierta la incógnita sobre cómo el Gobierno mantendrá el equilibrio político con las provincias en un escenario legislativo complejo.
Por su parte, la designación de Pablo Quirno como nuevo canciller generó sorpresa en el ámbito diplomático. Con un perfil técnico y financiero, su nombramiento refuerza el poder del ministro de Economía, Luis Caputo, y consolida el peso de la mirada económica en la política exterior. Sin embargo, puertas adentro del Palacio San Martín persisten dudas sobre la falta de trayectoria internacional del funcionario y su capacidad para sostener vínculos estratégicos en un contexto global volátil.
En tanto, Diego “El Colo” Santilli asumió el Ministerio del Interior tras la salida de Lisandro Catalán, en una jugada que busca recomponer puentes con sectores del PRO y del peronismo dialoguista. Su incorporación es también una muestra de la creciente influencia de actores políticos tradicionales dentro de un gabinete que nació con el discurso de “ruptura” y que hoy parece recurrir a la rosca para garantizar gobernabilidad.
El encuentro encabezado por Milei reunió a todo el equipo ministerial, incluidos Luis Caputo (Economía), Patricia Bullrich (Seguridad), Mariano Cúneo Libarona (Justicia), Sandra Pettovello (Capital Humano) y Luis Petri (Defensa), entre otros. En los pasillos de la Casa Rosada, el gesto fue interpretado como una foto de unidad forzada, más orientada a tranquilizar a los mercados y al círculo político que a resolver las tensiones de fondo.
En conjunto, los cambios exhiben un gabinete más político, pero también más frágil. Las alianzas internas, los equilibrios de poder y las disputas por influencia entre libertarios, técnicos y aliados del PRO marcan una nueva etapa de gestión en la que Milei deberá demostrar si su coalición tiene la consistencia suficiente para sostener el rumbo que promete.




