El director médico de la El director médico de la Clínica Belgrano de Quilmes, Ezequiel López, difundió una carta abierta bajo el título «No quiero ser Favaloro», en la que expuso el delicado momento económico que atraviesan los prestadores privados de salud y pidió respuestas urgentes para evitar el cierre de instituciones y la pérdida de empleo en el sector.
En el texto, López describió el escenario que vive la Clínica Belgrano de Quilmes y señaló que sostener el funcionamiento diario se convirtió en una tarea cada vez más difícil. El médico apeló a la figura de René Favaloro —el cardiocirujano que se quitó la vida en 2000 tras denunciar la deuda de las obras sociales y el desfinanciamiento del sistema de salud— como símbolo de una crisis que, según planteó, no puede volver a repetirse.
La carta pone el foco en el ahogo financiero que afecta a clínicas, sanatorios y centros de salud, advirtiendo que la combinación de costos crecientes, demoras en los pagos y aranceles insuficientes compromete tanto la atención de los pacientes como la estabilidad laboral de médicos, enfermeros y demás trabajadores del sector.
Según la nota original, el documento generó repercusión entre profesionales de la salud y reavivó el debate sobre el financiamiento del sistema sanitario, en un contexto donde distintas entidades vienen reclamando desde hace meses medidas para garantizar la continuidad de las prestaciones.
La frase que tituló la carta de López buscó, según el propio autor, poner sobre la mesa una problemática que excede a una sola institución y que refleja la situación de numerosos prestadores de salud en todo el país.




