Sobreviviente del fascismo en Italia y madre de Franca, desaparecida durante la dictadura, dedicó su vida a la defensa de los derechos humanos en la Argentina.
De argentina al mundo.
La referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Vera Jarach, falleció a los 97 años. Su historia personal marcada por las tragedias del siglo XX: primero tuvo que escapar del fascismo en Italia y años más tarde sufrió la desaparición de su hija Franca a manos del gobierno de facto Argentino, secuestrada en 1976 durante la última dictadura cívico-militar.
La noticia fue confirmada por la presidenta de la organización Madres de plaza de mayo, Taty Almeida, y difundida a través de un comunicado: «Desde la asociacion de las Madres tenemos el dolor de comunicar que acaba de fallecer nuestra amada compañera Vera Jarach. Nuestro corazón no nos da fuerza para detallar ahora lo que fue su vida cargada de valores y con firme compromiso de trabajar la mejor Memoria y, a través de ella, procurar Verdad y Justicia para con su preciosa hija Franca, hija de todas nosotras».
Una historia que contar.
Sobreviviente del fascismo en Italia y madre de Franca, desaparecida durante la dictadura, dedicó su vida a la defensa de los derechos humanos en la Argentina llegando a obtener un reconocimiento de nivel internacional.
Nacida el 5 de marzo de 1928 en el norte de Italia, Vera llegó a la Argentina junto a su familia huyendo del régimen fascista. Décadas más tarde, el terrorismo de Estado volvió a golpear su vida: su hija Franca, de 18 años, fue secuestrada el 25 de junio de 1976, en un operativo clandestino contra militantes gráficos. Días después logró llamar a su casa y decir que estaba detenida en la Superintendencia de Seguridad Federal. Desde entonces no volvió a aparecer.
En su búsqueda incansable, Vera acudió a la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), uno de los primeros organismos en denunciar las desapariciones. En 1977 se sumó a las Madres de Plaza de Mayo y, con el tiempo, impulsó la Fundación Memoria Histórica y Social Argentina, consolidando su compromiso con la lucha por la memoria colectiva.





