Según documentos internos del Fondo Monetario Internacional (FMI), la propuesta del ministro de Economía, Luis Caputo, de eliminar el monotributo y trasladar a esos contribuyentes al régimen de autónomos no sería algo opcional: estaría vinculada a un compromiso asumido por Argentina con el organismo.
El diputado Guillermo Michel, ex titular de la Aduana, advirtió que esta idea responde a una “lógica recaudatoria”: el FMI desea que Argentina abandone el sistema simplificado del monotributo para avanzar hacia un régimen impositivo más amplio, que permita una mayor recaudación.En su versión, este planteo aparece en la página 16 del informe técnico del organismo.
Para algunos expertos, el cambio podría tener efectos negativos importantes: podría aumentar la informalidad, ya que muchos cuentapropistas con muy bajos ingresos tal vez no puedan afrontar la carga de facturar bajo un régimen más complejo. Además, al ingresar al régimen general, esos contribuyentes tendrían que adelantar pagos de Ganancias, facturar IVA, e incluso contratar contadores, lo que eleva los costos.
También se advierte sobre un impacto en la seguridad social: si muchos monotributistas optan por la informalidad, dejarían de aportar a obras sociales y al sistema jubilatorio. Por otra parte, los profesionales con facturaciones más altas podrían ver sus servicios más caros, porque al sumarse el IVA sus costos aumentarían.
Según el reporte, el FMI plantea que Argentina debe reforzar su recaudación para acumular reservas y cubrir vencimientos de deuda. Sin embargo, algunos analistas advierten que la medida podría tener el efecto contrario y provocar una deserción de contribuyentes formales hacia la economía no registrada.
Especialistas tributarios también remarcan que las recomendaciones del FMI parecen pensadas para economías centrales, con bajo grado de informalidad, y que aplicarlas a un país como Argentina podría generar más problemas de los que resuelve.
Por su parte, desde algunos sectores ya se está debatiendo un mecanismo de transición para mitigar el golpe sobre los monotributistas más vulnerables, aunque no está claro cómo sería su diseño. Mientras tanto, el gobierno asegura que aún no hay un proyecto definitivo y que la reforma impositiva se implementaría de forma gradual.




