Berazategui tuvo una tarde de festejo en el estadio Norman Lee. Bajo una intensa lluvia, el Naranja superó 3-0 a Sacachispas por la fecha 30 del torneo de Primera C y consiguió una victoria que le permite seguir prendido en la parte alta de la competencia.
El encuentro se disputó en condiciones complicadas por la cantidad de agua caída durante la jornada. Sin embargo, el equipo local logró adaptarse al estado del campo de juego y encontró rápidamente los caminos para lastimar a su rival.
Berazategui salió decidido desde el comienzo y consiguió ponerse en ventaja durante la primera mitad. El conjunto dirigido por su cuerpo técnico aprovechó una de las primeras oportunidades claras que tuvo y comenzó a construir una tarde que terminaría con una diferencia contundente.
Con el resultado a favor, el Naranja buscó administrar la ventaja y mantener lejos de su arco a Sacachispas. La lluvia hizo que el trámite fuera más físico y que cada pelota dividida tuviera una importancia especial.
En el complemento llegó otro golpe para el conjunto de Berazategui. El equipo local volvió a encontrar espacios y logró ampliar la diferencia, dejando a Sacachispas obligado a arriesgar para intentar meterse nuevamente en partido.
El tercer tanto terminó de sentenciar la historia y desató el festejo de los jugadores y de los hinchas que se acercaron al Norman Lee pese a las condiciones climáticas. El 3-0 reflejó una actuación sólida del Naranja, que además consiguió mantener su arco en cero.
Molina, Pombo y Lolo Miranda fueron los encargados de marcar los goles de una jornada que terminó siendo especial para Berazategui. Los tres tantos permitieron cerrar el partido con tranquilidad y transformar la lluvia en el escenario de una nueva celebración.
La victoria tiene además un valor importante por el momento de la temporada. Con 30 fechas disputadas, cada punto comienza a tener un peso mayor y el margen de error se reduce para todos los equipos que buscan mantenerse en los puestos de protagonismo.
Berazategui volvió a sumar de a tres y renovó la ilusión de su gente. El equipo deberá ahora sostener la regularidad en las próximas jornadas para continuar peleando en la zona alta y llegar a la definición del campeonato con posibilidades.
La tarde del domingo dejó una postal particular en el Norman Lee: lluvia, camisetas naranjas empapadas y un equipo que terminó celebrando una goleada que puede resultar importante para lo que viene.




