El presidente Javier Milei participó de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en Hungría, donde aseguró que la Argentina “está en condiciones de garantizar la seguridad energética de Europa”, en un discurso enfocado en el potencial exportador del país.
Durante su exposición, el mandatario sostuvo que se abre una etapa de fuerte crecimiento en el sector energético, al que definió como una “fiebre del oro” en materia de inversiones. En ese marco, proyectó exportaciones por más de 30.000 millones de dólares en los próximos años, impulsadas principalmente por el desarrollo de recursos como Vaca Muerta.
Las declaraciones no pasaron desapercibidas y generaron repercusiones tanto a nivel local como internacional. En Argentina, distintos sectores cuestionaron el contraste entre la promesa de abastecimiento externo y la situación interna, atravesada por aumentos en tarifas y tensiones en el acceso a servicios básicos.
En el plano internacional, Milei volvió a marcar diferencias con el presidente español Pedro Sánchez, al tiempo que expresó su respaldo al primer ministro húngaro Viktor Orbán. Además, hizo referencias a un eventual escenario político en América Latina alineado con figuras como Donald Trump.
Por otra parte, el jefe de Estado reiteró su objetivo de reducir la inflación hacia 2027, en un contexto económico que continúa mostrando dificultades para amplios sectores de la población.
La frase sobre la seguridad energética europea se convirtió en el eje del debate, al instalar interrogantes sobre el rumbo de la política energética y las prioridades del Gobierno en medio de la coyuntura local.




