El diputado nacional Máximo Kirchner lanzó duras críticas al rumbo del Gobierno nacional y aseguró que “hoy no gobierna un partido, sino la antipolítica”, en el marco de una entrevista radial en la que también reflexionó sobre la situación social del país y el legado de Néstor Kirchner, a 22 años de las elecciones de 2003.
Durante la entrevista, el dirigente sostuvo que la Argentina atraviesa un momento complejo que requiere “palabras prudentes y acciones valientes” para reconstruir la esperanza y recuperar un rumbo que permita “volver a tener un país normal”. En ese sentido, planteó que el desafío actual pasa por generar herramientas concretas que atiendan las urgencias sociales.
Kirchner detalló que desde su espacio se impulsan iniciativas legislativas como la emergencia en combustibles y alimentos, así como la creación de un nuevo Fondo Federal de la Soja. Según explicó, el objetivo es fortalecer a las provincias con recursos para que puedan responder a las demandas sociales, independientemente del signo político de sus gobernadores, como los casos de Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro.
“Estamos hablando de fondos para que las provincias puedan afrontar una situación donde cada vez más argentinos la están pasando mal”, afirmó. Además, remarcó la necesidad de destinar recursos a áreas sensibles como el PAMI, las universidades públicas y el sistema de atención a personas con discapacidad.
En otro tramo, cuestionó con dureza las políticas del gobierno de Javier Milei, al señalar que existe un “nivel de deshumanización” en las decisiones oficiales, especialmente en materia de recortes sociales. También advirtió sobre el impacto del modelo económico, al que definió como excluyente para gran parte de la población.
El diputado insistió en que “una sola fuerza política no puede reconstruir el país” y convocó a la construcción de una alternativa amplia que incluya a distintos sectores políticos y sociales. “Tenemos que estar todos juntos para que la sociedad sufra lo menos posible”, sostuvo.
Al recordar la figura de Néstor Kirchner, destacó su liderazgo en un contexto también atravesado por la desconfianza hacia la política. “Era un momento donde reinaba la antipolítica, pero logró reconstruir la autoridad a partir de resolver los problemas de la gente”, señaló.
Finalmente, Máximo Kirchner subrayó la necesidad de encarar con seriedad temas estructurales como la deuda externa y el desarrollo productivo, al tiempo que llamó a evitar la confrontación estéril y a priorizar la construcción de una agenda que represente los intereses de la mayoría de los argentinos.




