Más de 130 familias vinculadas a los trabajadores de la Línea 22 viven horas de enorme incertidumbre por una situación que, aseguran, se repite desde hace cuatro meses: los salarios no llegan en tiempo y forma. Desde la empresa les habrían comunicado que este viernes comenzarían a depositar los sueldos para evitar que se interrumpa el servicio, pero entre los choferes crece la desconfianza y la desesperación.
Trabajan todos los días, pero no saben cuándo van a cobrar
Salen a la calle, cumplen sus recorridos y transportan diariamente a pasajeros entre Quilmes y Retiro, pero cuando llega el momento de cobrar el sueldo comienza nuevamente la incertidumbre.
Trabajadores de la Línea 22 atraviesan una delicada situación salarial que afecta directamente a más de 130 familias. Según relataron, este es el cuarto mes consecutivo en el que no perciben sus salarios en tiempo y forma.
La situación volvió a encender las alarmas esta semana. Desde la empresa se les habría informado a los empleados que este viernes comenzarían a realizar los pagos, con el objetivo de garantizar la continuidad de la circulación de los colectivos.
Sin embargo, después de varios meses atravesando dificultades similares, los trabajadores aseguran que ya no tienen certezas y esperan que la promesa finalmente se concrete.
“No tener previsibilidad de cuándo vas a cobrar genera una angustia enorme”
Detrás del conflicto laboral aparecen alquileres, alimentos, servicios, tarjetas y cuentas que tienen fechas de vencimiento, aunque el salario no tenga una fecha cierta de acreditación.
Uno de los choferes resumió la situación que atraviesan las familias:
“En este contexto de crisis, no tener previsibilidad de cuándo vas a cobrar genera una angustia muy grande. Nosotros seguimos viniendo a trabajar, tenemos familias y obligaciones que pagar, pero llega la fecha y no sabemos cuándo vamos a tener nuestro sueldo”.
Para los empleados, el problema ya dejó de ser una demora excepcional. Cuatro meses consecutivos cobrando fuera de término convirtieron la incertidumbre en parte de la rutina.
La preocupación ahora está puesta en el servicio
La situación también genera preocupación entre los usuarios habituales de la Línea 22. La empresa conecta Quilmes con la Ciudad de Buenos Aires y forma parte del traslado cotidiano de trabajadores y estudiantes de la zona sur.
Por ahora, los choferes continúan prestando servicio y no hay una interrupción confirmada de la circulación.
Todas las miradas estarán puestas este viernes en el compromiso transmitido por la empresa: comenzar a pagar los salarios adeudados y evitar que el conflicto termine afectando el funcionamiento de la línea.
Para más de 130 familias, sin embargo, el problema ya excede lo que pueda ocurrir mañana: reclaman recuperar algo tan básico como saber qué día van a cobrar por el trabajo que ya hicieron.




