En la recta final de la campaña, el gobernador Axel Kicillof eligió nuevamente a Berazategui como una de las paradas clave de su cierre electoral. El mandatario bonaerense encabezará este jueves una serie de actividades en el distrito que conduce Juan José Mussi, uno de los intendentes más experimentados y de mayor peso político dentro del conurbano sur.
Lejos de un acto único y masivo, Kicillof apuesta a una estrategia de cierres “en territorio”, que incluye recorridas y encuentros con vecinos en Almirante Brown, San Martín y Berazategui, con el objetivo de consolidar su presencia en los distritos donde el oficialismo mantiene un núcleo duro de apoyo.
En Berazategui, la jornada tendrá un fuerte componente simbólico: el gobernador y Mussi compartirán escenario en un acto que combinará gestión y militancia, con anuncios vinculados a obras públicas locales y la ampliación de programas provinciales en salud y educación. Según fuentes cercanas al municipio, se espera la presencia de funcionarios bonaerenses y referentes de la región, en una muestra de unidad del peronismo berazateguense.
El distrito, que históricamente funcionó como bastión justicialista, se prepara para recibir a la comitiva provincial con un despliegue similar al de las grandes campañas. Desde el entorno de Mussi remarcan que “Berazategui siempre estuvo entre los primeros en acompañar los proyectos nacionales y populares”, y que esta visita “ratifica el peso político de la ciudad dentro de la Tercera Sección Electoral”.
Mientras tanto, el equipo de Kicillof busca cerrar filas y reforzar la narrativa de gestión antes de la veda. En ese marco, los mini actos descentralizados permitirán al gobernador mostrarse cerca de los vecinos y evitar la imagen de un cierre partidario tradicional, apostando por un tono más institucional y territorial.
En el caso de Berazategui, el operativo de recepción incluirá recorridas por obras en marcha, visitas a centros de salud y una actividad cultural en la zona céntrica. El intendente Mussi, que conserva una fuerte ascendencia local, aprovechará la oportunidad para mostrar los avances del distrito y reposicionarlo como modelo de gestión municipal dentro del conurbano.
De esta manera, el binomio Kicillof–Mussi buscará proyectar una postal de unidad y trabajo conjunto, con un mensaje claro hacia el electorado: continuidad, cercanía y presencia en el territorio como ejes para afrontar el tramo final de la campaña bonaerense.
Fuentes políticas locales aseguraron que la elección de Berazategui no fue casualidad, el municipio se convirtió en un punto neurálgico para el armado electoral del oficialismo. En las últimas semanas, referentes nacionales y provinciales desfilaron por el distrito, conscientes de que un buen resultado allí puede arrastrar votos decisivos en la región. “Mussi es una figura clave para sostener la estructura política del peronismo al sur del Gran Buenos Aires”, reconocen desde la propia Casa de Gobierno.




