La lucha por la verdad y la justicia en el caso de Axel, el joven trabajador asesinado de un disparo en febrero de este año, se intensificó. Ayer el equipo periodístico de Berazategui 1884 estuvo presente en Quilmes donde continuó la etapa crucial del juicio oral donde se están debatiendo las penas para Jonatan Fernández, conocido como “El Tumba”, el hombre acusado del homicidio. La familia Pérez, consumida por el dolor, exige que se apliquen las penas más duras contra el responsable.
Axel, recordado por sus vecinos como un joven trabajador, tranquilo y respetuoso, fue asesinado en 162 y 12ª, un crimen que, según sus allegados, fue la culminación de años de amenazas y hostigamiento por parte del acusado.
El crimen y la indignación familiar
Tanto Axel como su hermano Jonathan eran conocidos en el barrio por ser chicos de trabajo, que se ganaban la vida haciendo changas y cortes de pasto. «Eran chicos de respeto, trabajadores, nunca metidos en problemas”, subraya la tía del joven asesinado.
El trágico hecho ocurrió un viernes de febrero a la madrugada. Según la reconstrucción, la disputa se inició entre Jonathan Pérez y “El Tumba”, quien supuestamente se encontraba en la esquina vendiendo droga y bajo los efectos del alcohol. Axel, al ver la situación, llegó en bicicleta e intentó intervenir para calmar los ánimos. En ese momento, recibió el disparo fatal.
“Axel cayó, quiso levantarse, y El Tumba siguió disparando. Incluso corrió a Jonathan para lastimarlo también”, detalló la familiar sobre la brutalidad del ataque.
El juicio y el clamor por la verdad
El dolor de la familia se profundizó en las audiencias, donde el acusado, Jonatan Fernández, negó las acusaciones e intentó desviar la responsabilidad hacia las víctimas. «Lo que dijo en el juicio fue una falta de respeto hacia nosotros y hacia la memoria de Axel. No dijo la verdad”, aseguraron los Pérez, visiblemente indignados.
La comunidad, que recuerda a Axel como un joven sin maldad y muy querido, acompaña el reclamo. La familia insiste: “Queremos que se sepa la verdad. Mi sobrino fue víctima de alguien que durante años nos amenazó y terminó cumpliendo sus palabras. No queremos venganza, queremos justicia”, fue el contundente pedido de la tía de Axel.
La etapa de determinación de la pena es clave, y la familia espera que el tribunal se expida con la mayor rigurosidad posible, enviando un mensaje claro sobre la defensa de la vida y el fin de la impunidad.




