Julio comenzará con una nueva ronda de aumentos que volverá a impactar en el bolsillo de los argentinos. Desde el 1° del mes se actualizarán distintos servicios y gastos esenciales, entre ellos las tarifas, el transporte, los alquileres, las prepagas y otros rubros que forman parte del presupuesto cotidiano de millones de familias.
Entre las principales subas, las empresas de medicina prepaga aplicarán incrementos de entre 2,1% y 2,9%, dependiendo de la compañía y del plan contratado.
En materia de transporte, los colectivos que circulan en la provincia de Buenos Aires y el AMBA aumentarán 4,3%, mientras que las líneas que dependen de la Ciudad de Buenos Aires subirán 4,1%. El subte también tendrá un incremento del 4,1% y los trenes metropolitanos ajustarán sus tarifas un 8,6%, como parte del esquema de actualización previsto por el Gobierno nacional.
Los alquileres también volverán a registrar fuertes aumentos. Los contratos que aún se actualizan por el Índice de Contratos de Locación (ICL) tendrán una suba del 31,54%. En tanto, aquellos que se ajustan por inflación cada seis meses aumentarán 16,7%, mientras que los contratos con actualización trimestral tendrán un incremento del 8,1%.
Por su parte, las tarifas de los servicios públicos también sufrirán modificaciones. La electricidad aumentará en promedio 1,5%, el gas 2,81% y el agua 3% para los usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). A esto se suman los incrementos en telefonía, internet y televisión por cable, que dependerán de cada empresa prestadora.
En la provincia de Buenos Aires, además, los colegios privados con aporte estatal podrán aplicar un aumento de hasta 3,5% en las cuotas de julio, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires el incremento autorizado será de hasta 5%.
Este nuevo paquete de aumentos llega en un contexto en el que el Gobierno sostiene que la inflación continúa desacelerándose. Sin embargo, los ajustes en servicios regulados siguen presionando sobre el presupuesto de los hogares y reducen el margen disponible para otros consumos.
De esta manera, julio comenzará con una nueva actualización de precios que volverá a poner a prueba la economía de las familias argentinas, especialmente de quienes destinan gran parte de sus ingresos al pago de vivienda, salud, transporte y servicios básicos.




