Un impactante caso de explotación infantil salió a la luz en el partido bonaerense de Florencio Varela, donde la Justicia rescató a 13 niños que vivían en un hogar donde, según la investigación, eran sometidos a trabajos forzados, maltratos y privaciones básicas. El lugar, conocido como “Nido de Águila”, funcionaba en la zona rural de La Capilla y albergaba a menores en situación de vulnerabilidad. 
La causa se inició tras una denuncia que derivó en un allanamiento realizado por la Policía y autoridades judiciales. Durante el operativo, los investigadores constataron que los chicos vivían en condiciones precarias y eran obligados a realizar tareas pesadas, además de sufrir castigos y restricciones de alimentos. 
Según se pudo reconstruir, los menores debían realizar trabajos rurales y otras actividades dentro del predio, en lo que los investigadores calificaron como una situación de reducción a la servidumbre. Las primeras pericias indicaron que también dormían en condiciones de hacinamiento y bajo estrictas reglas impuestas por quienes administraban el lugar. 
Las dos responsables del hogar fueron detenidas y quedaron imputadas en la causa, que está a cargo del fiscal Daniel Ichazo, de la Fiscalía N.º 8. Los menores, en tanto, fueron puestos bajo resguardo de organismos de protección de la niñez para garantizar su asistencia médica, psicológica y social. 
La investigación también apunta a determinar si hubo responsabilidades de funcionarias provinciales o irregularidades en los controles estatales sobre el establecimiento. La Justicia busca establecer cómo el lugar pudo funcionar durante años recibiendo menores sin que se detectaran las graves condiciones en las que vivían. 




