En una decisión que puede marcar un antes y un después en el mundo laboral, la Justicia de la provincia de Buenos Aires reconoció a los repartidores de plataformas digitales como trabajadores en relación de dependencia, abriendo la puerta a nuevos derechos laborales para miles de personas.
El fallo, que involucra a empresas de reparto como Rappi, PedidosYa y Glovo, sostiene que existe una relación laboral encubierta bajo la figura de “trabajadores independientes”. Según el criterio judicial, las plataformas ejercen control sobre horarios, tarifas y condiciones del servicio, elementos clave que configuran dependencia.
De este modo, los repartidores —conocidos popularmente como “riders”— podrían acceder a derechos básicos como salario mínimo, cobertura de salud, ART, vacaciones pagas y aportes jubilatorios.
La resolución se enmarca en una tendencia global que viene cuestionando el modelo de economía de plataformas. En países europeos y en otras jurisdicciones ya se han dictado fallos similares, reconociendo que detrás de la supuesta autonomía existe una estructura empresarial que organiza y dirige el trabajo.
Desde sectores sindicales celebraron la medida como un avance en la protección de derechos, mientras que las empresas advierten que este tipo de decisiones podría afectar el funcionamiento del servicio y el esquema de ingresos de los repartidores.
El fallo no solo impacta en los trabajadores actuales, sino que también podría generar una ola de reclamos judiciales y modificar el marco regulatorio del sector en la provincia.
Por ahora, el debate queda abierto: ¿flexibilidad o derechos? La Justicia dio un primer paso, pero la discusión sobre el futuro del trabajo sigue en pleno desarrollo.




