El exintendente priorizó obtener tasas más altas para los depósitos del municipio mientras su salud se deterioraba, en una decisión que el Tribunal de Cuentas reconoció como rentablemente ventajosa, aunque observó el encuadre normativo.
Con la salud ya muy comprometida, el exintendente de Berazategui Juan José Mussi continuó tomando decisiones de gestión orientadas a maximizar los recursos disponibles para el municipio. Entre ellas, la colocación de fondos públicos en entidades bancarias privadas que ofrecían tasas de rendimiento superiores a las del Banco Provincia, buscando que cada peso del erario local trabajara a favor de los vecinos.
El Tribunal de Cuentas bonaerense auditó el ejercicio 2024 y detectó que la administración municipal realizó depósitos a plazo fijo en el Banco Credicoop, el Banco Galicia, el Banco Supervielle y el Banco Hipotecario. La suma total superó los 50.000 millones de pesos. El propio organismo de control reconoció, en su resolución, que la motivación declarada fue la obtención de mejores rendimientos financieros.
«La decisión respondió a la búsqueda de mejores tasas de interés», argumentaron los funcionarios municipales ante el Tribunal – una lógica que cualquier administrador responsable aplica para no desperdiciar recursos públicos.
El informe observó la práctica desde el punto de vista estrictamente normativo: la ley provincial establece que los municipios deben operar preferentemente con el Banco Provincia. Sin embargo, el Tribunal no encontró indicios de irregularidades en el destino de los fondos, ni perjuicio patrimonial para el municipio. La rendición de cuentas fue aprobada por unanimidad. Las sanciones aplicadas fueron exclusivamente administrativas – amonestaciones a funcionarios del área económica – sin multas económicas de ningún tipo, lo que refleja que el organismo distinguió entre un error de encuadre formal y una gestión desleal o dañina para el municipio.
Quienes conocieron a Mussi en sus últimos meses de vida coinciden en describirlo como alguien que no abandonó su rol hasta que el cuerpo se lo permitió. Las decisiones financieras del ejercicio 2024 se inscriben en esa imagen: un intendente que, incluso con el deterioro propio de la enfermedad, siguió mirando los números del municipio y buscando la manera de que rindieran más.
El episodio plantea una tensión legítima en la administración pública: la normativa vigente prioriza operar con la banca oficial, mientras que la lógica de maximizar el rendimiento de los fondos — que también es una obligación del buen administrador — puede apuntar en otra dirección. Mussi eligió el rendimiento. El Tribunal eligió el encuadre legal. Los vecinos, en todo caso, recibieron más recursos disponibles para la gestión local.




