El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, junto a una numerosa lista de intendentes del peronismo, emitió un comunicado de solidaridad con el exministro Julio De Vido, solicitando que se le otorgue la detención domiciliaria para garantizar su derecho a la salud.
El documento expresa una profunda preocupación por la situación de salud de De Vido, quien padece una enfermedad crónica, y pide que reciba «atención médica necesaria» de manera inmediata.

La adhesión de los jefes comunales bonaerenses fue masiva, destacándose la firma de referentes de la región como:
- Juan José Mussi (Intendente de Berazategui)
- Andrés Watson (Intendente de Florencio Varela)
- Mayra Mendoza (Intendenta de Quilmes)
- Julio Alak (Intendente de La Plata)
Además del pedido humanitario, el comunicado lanzó una fuerte crítica al Poder Judicial, advirtiendo que resulta «grave para la institucionalidad» que el aparato judicial sea utilizado para «perseguir dirigentes» e intentar «criminalizar al peronismo».




