La renuncia de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete abrió un nuevo frente de tensión dentro del Gobierno nacional. Aunque dejó su cargo en la Casa Rosada, el presidente Javier Milei todavía debe resolver si el exfuncionario continuará como director del Estado en YPF, un puesto cuya remuneración ronda los $80 millones mensuales.
Adorni había sido designado como director titular en representación del Estado nacional dentro de la petrolera. Mientras ocupó un cargo en el Poder Ejecutivo no percibió esa remuneración, ya que cobraba únicamente su salario como funcionario. Sin embargo, tras su salida del Gabinete, la posibilidad de que continúe en el directorio y comience a recibir esos honorarios quedó bajo análisis del Gobierno.
La definición llega en medio de un fuerte desgaste político, luego de los casos en los que Adorni fue señalado e investigado por presunto enriquecimiento ilícito. La Justicia analiza la evolución de su patrimonio, luego de que el exjefe de Gabinete presentara declaraciones juradas rectificativas e informara bienes que no habían sido incluidos anteriormente. El exfuncionario rechaza las acusaciones y sostiene que el origen de su patrimonio es lícito, mientras la investigación continúa.
En la Casa Rosada evalúan distintos escenarios. Uno de ellos es mantener a Adorni en el directorio de YPF, siguiendo antecedentes de otros exfuncionarios que conservaron ese lugar tras dejar el Ejecutivo. La otra alternativa es designar a un nuevo representante del Estado, en medio de las versiones que ubican a Diego Santilli como uno de los dirigentes con mayor protagonismo en la nueva etapa del Gobierno.
La decisión de Milei será observada de cerca, ya que definirá no solo el futuro político de uno de sus colaboradores más cercanos, sino también si Adorni continúa ocupando un cargo estratégico con una remuneración millonaria mientras sigue siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito.




