El monto parece difícil de dimensionar incluso para una industria. Protefilm, una fábrica dedicada a la producción de films plásticos en Quilmes, llevó a Edesur a la Justicia luego de recibir dos facturas eléctricas que acumulan más de $174 millones.
La primera boleta cuestionada alcanzó los $91.956.961,49, correspondiente a agosto. La segunda fue por $82.959.743,90, con vencimiento durante septiembre. Frente a esos importes, la empresa denunció lo que considera incrementos “irracionales” en determinados cargos de la facturación.
La situación llegó al Juzgado Federal de Quilmes, a cargo del juez Luis Antonio Armella, que dictó una medida cautelar y ordenó a Edesur abstenerse de interrumpir, suspender o restringir el suministro eléctrico mientras continúa la discusión judicial sobre la validez de los cobros.
Un préstamo de $100 millones para pagar la luz
Uno de los datos que expone la magnitud del conflicto es la forma en la que la compañía asegura haber afrontado la primera factura.
Según consta en la presentación judicial, Protefilm debió recurrir a un préstamo bancario de $100 millones para pagar la boleta de agosto y evitar la suspensión del servicio. El crédito habría sido tomado a 36 meses, con una tasa del 33%.
La empresa sostiene que la electricidad es indispensable para mantener en funcionamiento su proceso productivo y advirtió ante la Justicia que la situación podría afectar la continuidad de 70 puestos de trabajo.
En su demanda, la pyme pidió la nulidad de las facturas cuestionadas y el reintegro de las sumas abonadas, además de plantear cuestionamientos sobre la composición de los cargos incluidos en las liquidaciones.
La pyme cuestiona aumentos de hasta más del 300%
Protefilm centró parte de su reclamo en conceptos relacionados con el Ajuste por Servicio de Potencia y cargos vinculados al costo de la energía consumida en el Mercado Eléctrico Mayorista.
De acuerdo con la presentación de la empresa, algunos de esos componentes habrían registrado variaciones de entre 150% y más del 300% respecto de períodos anteriores. Esa afirmación forma parte del planteo realizado por la compañía y todavía deberá analizarse dentro de la causa.
La Justicia consideró, al momento de otorgar la cautelar, que existían elementos suficientes para preservar provisoriamente el suministro mientras se resuelve el fondo del conflicto. La medida, por lo tanto, no significa que la Justicia haya declarado inválidas definitivamente las facturas, sino que impide que la fábrica se quede sin electricidad durante el proceso.
Edesur mantiene vigentes desde el 1° de septiembre nuevos cuadros tarifarios para su área de concesión, de acuerdo con la regulación correspondiente al servicio eléctrico en el AMBA.
El caso ahora continuará en los tribunales de Quilmes, donde deberá definirse si los montos reclamados fueron correctamente calculados y qué ocurrirá con el dinero que la empresa ya pagó.




