En una jugada que sacudió los pasillos del Congreso, el diputado liberal José Luis Espert presentó su renuncia a la presidencia de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados. La decisión fue formalizada esta mañana mediante una nota dirigida al titular del cuerpo, Martín Menem, quien ya la dio por aceptada.

Desde el oficialismo no perdieron tiempo y ya barajan un reemplazo: el elegido sería Bertie Benegas Lynch, economista de línea dura y uno de los pocos que combina militancia libertaria con presencia técnica en el recinto. La idea es que su perfil se alinee con los postulados económicos del gobierno de Javier Milei, especialmente de cara a un 2026 que se proyecta con nuevas reformas fiscales y más tijera sobre el gasto estatal.
La salida de Espert sorprendió a propios y ajenos. Aunque nunca fue un soldado obediente del mileísmo, había asumido la presidencia de la comisión como parte de los acuerdos internos que permitieron ordenar el funcionamiento parlamentario en los primeros meses del gobierno. Sin embargo, en las últimas semanas se notó una creciente incomodidad con algunas decisiones del Ejecutivo, especialmente en relación con la gestión de subsidios y el manejo de la deuda.
Fuentes cercanas al diputado aseguran que su renuncia no implica un quiebre con el bloque, pero sí una señal de autonomía política. “José no quiere ser cómplice de lo que no comparte”, señalaron desde su entorno. En los pasillos del Congreso, algunos especulan que este podría ser el primer paso hacia una mayor diferenciación de Espert respecto del oficialismo, con la mira puesta en 2027.
La salida de Espert no fue simplemente una decisión técnica o de estrategia electoral: llegó en medio de versiones cada vez más insistentes sobre sus presuntos vínculos con Fred Machado, empresario investigado por lavado de dinero y supuestas conexiones con el narcotráfico internacional. Aunque el diputado negó rotundamente cualquier relación directa, la creciente presión mediática y las incomodidades dentro del propio oficialismo habrían acelerado su renuncia. En los últimos días, circularon versiones de reuniones privadas, aportes de campaña y nexos poco claros entre ambos, lo que dejó a Espert en una posición política insostenible al frente de una de las comisiones más sensibles del Congreso.

La Comisión de Presupuesto y Hacienda es clave para el tratamiento de las leyes económicas más importantes. Su presidencia implica no solo el manejo de los tiempos legislativos, sino también un rol central en la negociación con gobernadores, ministros y actores del poder económico. El eventual desembarco de Benegas Lynch podría endurecer el debate dentro del recinto, con menos margen para la rosca política tradicional.




