Un informe elaborado por la Secretaría de Defensa del Consumidor de la CGT, en base a datos del INDEC, el Banco Central y la EPH, advierte sobre el fuerte crecimiento del endeudamiento de las familias argentinas. El relevamiento estima que 19,4 millones de personas tienen algún tipo de deuda y que 4,9 millones ya presentan atrasos en sus pagos.
El documento, correspondiente a agosto de 2026, plantea que el problema no se limita al aumento de la morosidad, sino que tiene como trasfondo la pérdida de poder adquisitivo de los hogares. Según el informe, los salarios vienen perdiendo terreno frente a la inflación, mientras aumentan tarifas, alquileres, servicios y otros gastos esenciales.
Salarios que pierden frente a la inflación
El relevamiento analiza la evolución de los salarios registrados públicos y privados entre noviembre de 2023 y mayo de 2026. En ese período, los trabajadores privados tuvieron 15 meses en los que sus salarios aumentaron por debajo de la inflación, mientras que entre los trabajadores públicos fueron 18 los meses con pérdida frente al IPC.
El informe señala además que desde septiembre de 2025 la pérdida salarial frente a la inflación se mantiene de manera ininterrumpida. La consecuencia, según el documento, es un círculo que comienza con la caída del poder de compra, continúa con una reducción del consumo y termina impactando sobre las ventas, la producción, el empleo y los ingresos familiares.
La inflación acumulada supera el 328%
Otro de los datos centrales del informe es la inflación acumulada desde noviembre de 2023 hasta julio de 2026: 328,59%. De acuerdo con el documento, durante esos 32 meses el nivel general de precios se multiplicó por más de cuatro.
Sin embargo, el impacto no fue igual en todos los rubros. El informe registra aumentos acumulados de 616,58% en vivienda, agua, electricidad y gas, 452,01% en educación y 439,13% en comunicación. En tanto, alimentos y bebidas acumularon un incremento del 300,58%.
19,4 millones de argentinos tienen deudas
El relevamiento estima que 19.430.946 argentinos tienen deudas, equivalente al 58,7% de la población adulta, y que alrededor de 4,9 millones ya se encuentran en mora. Además, la Secretaría de Defensa del Consumidor de la CGT calcula un saldo deudor promedio de aproximadamente $4,7 millones por persona, a partir de una explotación propia de los microdatos de la central de deudores del BCRA.
La provincia de Buenos Aires concentra la mayor cantidad de personas endeudadas del país: 7.089.788 deudores, que representan el 56,21% de su población adulta.
Las billeteras virtuales y las compras cotidianas, entre los sectores con mayor mora
El informe muestra que la morosidad tiene una incidencia especialmente elevada en los sectores vinculados al financiamiento del consumo cotidiano.
Entre los proveedores no financieros de crédito, como las casas de electrodomésticos, el 48% de las personas registra atrasos. En las empresas no financieras emisoras de tarjetas, como supermercados, la proporción alcanza el 29,3%, mientras que en las billeteras virtuales llega al 22,9%.
En los bancos privados, en tanto, el porcentaje de personas con atraso se ubica en el 15,6%, mientras que en los bancos públicos alcanza el 14,1%.
Familias que recurren a sus ahorros y préstamos
La situación también aparece reflejada en las estrategias que adoptan los hogares para afrontar sus gastos. Según el análisis de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares correspondiente al primer trimestre de 2026, el 30,02% de la población declaró haber gastado sus ahorros, mientras que el 14,07% pidió dinero prestado a personas cercanas y el 8,10% vendió alguna pertenencia.
Tarjetas con tasas muy por encima de la inflación
El informe también pone el foco sobre el costo de financiar las deudas. Para agosto de 2026, señala una tasa nominal anual cercana al 80% para las tarjetas de crédito y una tasa efectiva anual del 115%, frente a una inflación anual proyectada del 29,8%. El documento estima que esa diferencia representa una tasa real aproximada del 65,6%.
Según el análisis, este escenario hace que la deuda deje de funcionar solamente como una herramienta para financiar el consumo y pase a convertirse en un mecanismo que profundiza el deterioro de los ingresos de las familias.
El informe sintetiza el proceso en cuatro etapas: salarios que pierden frente al IPC, caída del consumo, familias que recurren al crédito para afrontar gastos cotidianos y, finalmente, tasas de financiación elevadas que terminan empujando a una parte de los hogares hacia la mora.
El documento concluye que el endeudamiento, la pérdida salarial, la inflación y el costo del financiamiento forman parte de un mismo proceso que está deteriorando la capacidad de las familias para sostener sus gastos. Los datos fueron elaborados a partir de información del INDEC, el BCRA y la EPH, según consta en el propio informe.




