Diego Peretti, uno de los actores más reconocidos del cine y la televisión argentina, da un salto trascendente en su carrera: estrena su ópera prima como director, guionista y protagonista con la película La muerte de un comediante.
¿De qué se trata la película?
En esta historia íntima y existencial, Peretti encarna a Juan Debré, un comediante veterano que recibe un diagnóstico terminal. Ante esta realidad, decide fugarse a Bruselas, un escenario cargado de simbolismo para él: allí revive su infancia ligada a los cómics y se enfrenta a la pregunta que siempre esquivó: “¿puedo ser un héroe de verdad?”.
El filme combina elementos de comedia, drama y aventura, explorando el miedo, la nostalgia y el deseo de trascender mientras el protagonista se ve involucrado en un conflicto inesperado con tres jóvenes que lo arrastran a una trama mucho más grande que él mismo.
Un proyecto colectivo y muy personal
La muerte de un comediante fue financiada de manera original: más de 10.000 personas aportaron a través de la comunidad Orsai. Este modelo de producción refleja el compromiso de Peretti con un cine más cercano, participativo y auténtico.
Estreno y recepción
- La película tuvo su premiere en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata en su versión número 40.
- En Mar del Plata, Peretti habló con emoción sobre su primera experiencia detrás de cámara: “Seguimos enamorados de la música y de la película en sí”, dijo.
- En una nota con Ciudad Magazine reconoció que asumir tantos roles le generó vértigo, pero también lo mantiene “sin sufrir”: “Me gustaría ser más famoso, pero no a cualquier costo”, reflexionó.
¿Por qué importa?
- Nueva faceta para Peretti: actor, sí, pero también un creador dispuesto a contar historias vulnerables y profundas.
- Financiamiento colectivo: la película muestra una alternativa interesante al cine tradicional, con el respaldo directo de la comunidad cultural.
- Temas universales: la enfermedad, la fugacidad de la vida y la reconciliación con uno mismo son el motor de una historia que puede resonar en muchos espectadores.




