Un oficial de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, de 25 años, fue aprehendido el sábado en una vivienda de la calle Roque Cisterna al 2100, en Quilmes Oeste, acusado de esconder una cámara en el baño familiar para grabar a los convivientes, entre ellos a menores de edad.
Cómo se destapó el caso
Personal del Comando de Patrullas de Quilmes llegó al domicilio tras un llamado al 911 por un conflicto familiar. Al arribar, los efectivos fueron recibidos por un hombre que manifestó que su sobrino, menor de edad, había encontrado una cámara de pequeñas dimensiones escondida dentro del baño, colocada estratégicamente para filmar a quien ingresara.
En la casa convivían once personas, entre adultas y niñas. Al inspeccionar el dispositivo se estableció que pertenecía a un integrante de la propia familia: el oficial, que presta servicio en la Comuna A3 de la Policía de la Ciudad.
Los videos hallados
Al extraer la tarjeta de memoria de la cámara, los investigadores comprobaron que contenía alrededor de 80 videos en los que aparecían distintos integrantes de la familia utilizando el baño.
Qué pasó después
El sospechoso fue trasladado a la Comisaría Quinta de Quilmes junto con el familiar que hizo el hallazgo, y le secuestraron la cámara, la tarjeta de memoria y su teléfono celular para peritajes.
La causa quedó en manos de la UFI N°8 descentralizada de Berazategui (Departamento Judicial Quilmes), que dispuso la aprehensión del efectivo. Según pudo reconstruir Data Judicial, la fiscalía caratuló el hecho como producción de material de violencia sexual infantil.




