Una compra por internet terminó de la manera menos esperada para un vecino de Villa Vatteone, Florencio Varela: cuando recibió y abrió el paquete que esperaba, descubrió que en su interior había piedras en lugar del producto adquirido.
El damnificado, identificado como Martín Galtieri, realizó el reclamo correspondiente pero, ante la falta de una solución satisfactoria, decidió recurrir a Defensa del Consumidor.
Finalmente, la intervención del organismo municipal permitió avanzar con el reclamo y alcanzar una resolución favorable para el comprador.
El insólito episodio también funciona como advertencia ante el crecimiento del comercio electrónico: conservar comprobantes, registrar el estado del paquete y reclamar formalmente puede resultar fundamental cuando lo recibido no coincide con lo comprado.




