Con la entrada en vigencia del nuevo protocolo de funcionamiento de la Cámara Gesell en la provincia de Buenos Aires, el sistema judicial bonaerense cuenta ahora con un procedimiento unificado y obligatorio para la toma de declaraciones de personas en situación de vulnerabilidad. Si bien la oficialización de la norma ya se produjo, el eje del debate actual pasa por comprender cómo se desarrolla concretamente este nuevo mecanismo y qué cambios introduce en la práctica judicial cotidiana.
El protocolo establece reglas claras para garantizar que la obtención del testimonio se realice de manera respetuosa, no revictimizante y jurídicamente válida, alineando el procedimiento con estándares de derechos humanos y de protección integral.
A quiénes se aplica el nuevo régimen
El procedimiento de Cámara Gesell está destinado a la toma de declaración de niños, niñas y adolescentes, así como también de personas con discapacidad o con padecimientos mentales, cuando intervienen como víctimas o testigos en procesos judiciales, especialmente en causas penales.
El objetivo central es evitar la reiteración innecesaria de relatos sobre hechos traumáticos y reducir el impacto emocional que puede generar la exposición al ámbito judicial tradicional.
Una sola declaración como regla general
Uno de los puntos centrales del nuevo protocolo es que la declaración debe realizarse, como principio, en una única audiencia, la cual será videograbada en su totalidad. Ese registro audiovisual pasa a constituir prueba válida para todo el proceso, pudiendo ser utilizada en las distintas etapas judiciales sin necesidad de volver a citar a la persona para que repita su testimonio.
De este modo, se busca erradicar prácticas anteriores que implicaban múltiples entrevistas, ampliaciones o ratificaciones, las cuales podían generar revictimización y desgaste emocional.
El rol del profesional especializado
La entrevista es conducida exclusivamente por un profesional especializado, generalmente del área de la psicología o disciplinas afines, debidamente capacitado para este tipo de intervenciones. Dentro de la sala solo permanecen el entrevistador y la persona que declara.
El protocolo establece que jueces, fiscales, defensores y demás partes del proceso no intervienen de manera directa en la formulación de preguntas. En caso de ser necesario, las partes pueden sugerir interrogantes, que serán canalizados a través del profesional, quien evaluará su pertinencia desde una perspectiva técnica y de protección de derechos.
Entorno físico y tecnológico adecuado
Las declaraciones se realizan en espacios especialmente acondicionados, que no se corresponden con las salas tradicionales de los tribunales. El ambiente debe ser adecuado desde el punto de vista físico y emocional, procurando un entorno amigable y seguro.
La audiencia se desarrolla mediante sistemas de circuito cerrado de televisión, lo que permite que las partes observen la declaración desde otra sala, sin contacto visual ni presencial con la persona entrevistada. Todo el procedimiento queda registrado mediante grabación audiovisual, resguardando la integridad de la prueba.
Acompañamiento y resguardos adicionales
El protocolo contempla la posibilidad de que la persona entrevistada cuente con la presencia de un adulto de confianza o referente afectivo, siempre que el profesional a cargo lo considere conveniente y que ello no interfiera en la espontaneidad del testimonio.
Asimismo, se establecen pautas para preservar la confidencialidad, la dignidad y el bienestar psicológico de quien declara, priorizando el interés superior del niño o la protección integral de la persona vulnerable.
Un procedimiento uniforme en toda la provincia
Otro aspecto relevante del nuevo régimen es que el protocolo tiene carácter obligatorio y uniforme para todos los operadores judiciales de la provincia de Buenos Aires. Esto busca evitar criterios dispares entre distintos departamentos judiciales y asegurar un estándar común de actuación.
La unificación del procedimiento también fortalece la validez probatoria de las declaraciones tomadas en Cámara Gesell, reduciendo riesgos de nulidades o cuestionamientos posteriores por defectos en la forma de obtención del testimonio.
Un cambio de enfoque en la práctica judicial
El nuevo procedimiento de Cámara Gesell consolida un cambio de paradigma en la justicia bonaerense: el foco deja de estar exclusivamente en la obtención de prueba y pasa a centrarse también en la protección de la persona que declara.
En este sentido, el protocolo no solo busca mejorar la calidad del proceso judicial, sino también garantizar que el acceso a la justicia no se convierta en una nueva fuente de daño para quienes ya se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad.




