Vecinos de Ranelagh expresan su enojo por una masiva concentración de jóvenes durante los festejos del Último Primer Día (UPD), que dejó calles y espacios públicos llenos de basura, residuos y desorden.
¿Qué pasó?
- Durante la madrugada del sábado y el domingo, decenas —incluso cientos— de jóvenes se reunieron para celebrar el tradicional UPD, que marca el último “primer día” de clases antes de terminar la secundaria, el dia viernes se concentraron la pre promo 2026 y el dia sábado los de la promoción 2025.
- La música, el ruido de bombos y bengalas, y la presencia de grupos numerosos sorprendieron a muchos vecinos, que no esperaban tal volumen de gente en sus calles habituales.
- Al amanecer, las veredas, plazas y esquinas donde se concentraron los festejantes quedaron cubiertas de residuos: botellas, latas, envoltorios, papeles y restos de pirotecnia.
El malestar de los vecinos
- Vecinos entrevistados comentaron su enojo: algunos destacaron que no solo fue el ruido, sino también la dificultad de dormir y el desorden que se generó, lo que desbordó la “convivencia tradicional” del barrio.
- Otros apuntaron al tema de la limpieza: “No es solo un festejo, es que después nos toca a nosotros limpiar”, dijeron algunos residentes.
- Las mascotas alteradas por los ruidos de las bombas de estruendo fueron otra de las preocupaciones de los residentes.
Conclusión
Lo que para muchos jóvenes es una tradición emotiva, para los vecinos de Ranelagh se transformó en un episodio para el olvido: ruido, basura y descontrol. El desafío es encontrar un equilibrio: permitir la celebración, pero sin sacrificar la convivencia ni la limpieza del barrio. Para eso, muchos creen que se necesita más diálogo entre estudiantes, familias, escuelas y autoridades municipales.




