Un reciente informe de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social reveló que el empleo registrado alcanzó su nivel más bajo desde que Javier Milei asumió la presidencia. Desde noviembre de 2023, ya se perdieron más de 200.000 puestos de trabajo en el país, sumando al sector privado, el empleo público y el trabajo en casas particulares.
Según los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en julio de 2025 se contabilizaron 10,067 millones de trabajadores asalariados registrados, el número más bajo desde octubre de 2022.
La “mano invisible” no alcanza
Los números reflejan lo que ya varios sectores venían advirtiendo: la desregulación total del mercado laboral no genera empleo por sí sola. La idea de que el mercado se autoregula sin intervención estatal está siendo puesta a prueba con consecuencias visibles.
Sin políticas públicas activas que impulsen la producción, protejan el empleo y estimulen la inversión interna, el mercado por sí solo no genera los puestos de trabajo necesarios para sostener la economía.
Sectores más golpeados
La industria manufacturera fue uno de los sectores más afectados durante julio, con una pérdida de 3.300 empleos, alcanzando así su nivel más bajo desde mayo de 2022. Esta caída está relacionada con la apertura de importaciones, que debilitó la producción nacional.
En términos generales, la industria ya perdió 39.200 empleos desde la asunción de Milei, ubicándose como el segundo sector más perjudicado, detrás de la construcción, que acumula una pérdida de 60.500 puestos. En este último caso, el mayor golpe se dio entre diciembre de 2023 y julio de 2024, como resultado directo de la paralización de la obra pública.




