En una crítica frontal al Gobierno nacional, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, apuntó este lunes contra la política económica de Javier Milei, alertó sobre la creciente injerencia del Tesoro de Estados Unidos en los asuntos internos del país y pidió un giro en el rumbo actual. “Están sosteniendo la economía con pulmotores que se están agotando”, lanzó, al advertir sobre la fragilidad del modelo libertario.
Durante una conferencia de prensa brindada en la Casa de Gobierno provincial, Bianco no escatimó en críticas al equipo económico de la Nación. “Le pedimos que cambie el rumbo. Si tan buena relación tiene con Estados Unidos, si va a ver a (Donald) Trump, al menos que escuche su discurso productivo. Que tome nota de eso y defienda la producción nacional”, sostuvo el funcionario, mano derecha del gobernador Axel Kicillof.
Bianco se mostró particularmente preocupado por lo que describió como una serie de medidas económicas “de corto alcance y sin impacto real”, que según él sólo buscan contener la situación cambiaria hasta los próximos comicios. “Estamos viendo un festival de anuncios económicos, pero ninguno de ellos tiene un efecto concreto en la producción, ni en la mejora del ingreso de las familias o en la demanda interna. Son medidas macroeconómicas orientadas exclusivamente a sostener una estabilidad cambiaria artificial, de cara a las elecciones”, denunció.

En ese sentido, hizo foco en lo que consideró una secuencia de “salvatajes” para mantener a flote la economía: “Primero fue el blanqueo de capitales, luego el nuevo acuerdo con el FMI, y ahora la intervención directa del Tesoro de Estados Unidos, que está ofreciendo dólares y comprando pesos en nuestro país. Veremos con qué salen mañana. Pero ninguna de estas medidas está mejorando la vida de los argentinos. Más bien, todo lo contrario”, afirmó.
La intervención del Tesoro estadounidense fue uno de los ejes centrales de su exposición. Bianco cuestionó que una potencia extranjera actúe de forma tan activa en la política cambiaria local, lo que a su entender “no sólo habla de una dependencia preocupante, sino también de una pérdida de soberanía económica”.
Además, aprovechó el escenario para advertir al presidente Milei que las urnas ya enviaron un mensaje claro y que sería un error ignorarlo. “Ya tuvo una señal de alarma en las elecciones del 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires. No la está entendiendo. Y si no cambia el rumbo, va a tener otra el próximo 26 de octubre”, advirtió el ministro, con tono desafiante.
Con una batería de argumentos, Bianco dejó en claro que la Provincia no comparte el modelo económico que impulsa la Casa Rosada, al que calificó como “insensible” y “fuera de la realidad productiva del país”. El llamado a un cambio de rumbo fue contundente, en un contexto de tensión creciente entre Nación y Provincia, donde los reclamos por fondos, autonomía y políticas económicas no cesan.




