El distrito de Nueve de Julio enfrenta una severa emergencia hídrica que ya afecta a más de 160 mil hectáreas productivas. Mientras la intendenta María José Gentili —referente del armado político de Patricia Bullrich— reclama asistencia nacional, productores locales la denunciaron junto a su par de Carlos Casares por presunta falta de respuesta frente a la crisis.
El centro-oeste bonaerense atraviesa una de las peores inundaciones de los últimos años. En el Partido de Nueve de Julio, las lluvias acumuladas superan ampliamente los promedios históricos: entre 1.150 y 1.350 milímetros desde febrero, lo que saturó los suelos y anegó caminos, tambos y campos enteros.
Según la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), unas 118.000 hectáreas se encuentran bajo agua y más de 160.000 están comprometidas por exceso hídrico, afectando la producción agrícola, ganadera y la infraestructura rural.
“No recibimos ningún tipo de ayuda del Gobierno nacional”
En declaraciones recientes, la intendenta María José Gentili, referente local del espacio que responde a Patricia Bullrich, sostuvo que el municipio atraviesa la emergencia sin respaldo del Gobierno nacional.
“Estamos haciendo todo lo posible con recursos municipales y el acompañamiento de la Provincia, pero hasta el momento no hemos recibido ningún tipo de ayuda del Gobierno nacional. La situación es crítica: hay productores aislados, caminos destruidos y familias que necesitan respuestas urgentes”, afirmó la jefa comunal.
Gentili destacó el trabajo conjunto con el gobierno bonaerense para el mantenimiento de caminos y asistencia a zonas rurales, aunque advirtió que los recursos son limitados frente a la magnitud del desastre.
Denuncias y reclamos
En paralelo, la Asociación de Productores Rurales de Nueve de Julio presentó una denuncia pública contra la intendenta y su par de Carlos Casares, por considerar insuficientes las acciones locales para atender la emergencia y por la falta de gestión frente a la Nación. Los productores sostienen que los municipios “no actuaron con la rapidez ni la previsión necesarias” ante el avance del agua, y exigen medidas urgentes para mitigar los daños y reparar los accesos rurales.
Las entidades agropecuarias advierten que las pérdidas económicas podrían ser “históricas” si no se concreta una asistencia inmediata, y piden una estrategia coordinada entre Nación, Provincia y municipios para enfrentar la emergencia y planificar obras hidráulicas de fondo.
Un distrito en emergencia
La emergencia agropecuaria provincial ya incluye a Nueve de Julio entre los distritos más golpeados del centro bonaerense. Las lluvias intensas dejaron escuelas rurales sin clases, tambos paralizados y caminos intransitables, lo que complica tanto la producción como la vida cotidiana de las familias del interior.
El municipio, con apoyo provincial y voluntarios locales, continúa desplegando operativos de asistencia, aunque la persistencia de las lluvias y la falta de obras estructurales mantienen el panorama incierto.




